THE SMITHS - STRANGEWAYS HERE WE COME (1987)
La banda se formó en Manchester, Inglaterra en 1982 liderados por Morrissey (Steven Patrick Morrissey) y Johnny Marr (John Maher), a pesar de que solo estuvieron activos como banda entre 1982 y 1987, se las ingeniaron para ser aún ahora una de las bandas mas influyentes de la historia del rock inglés y virtualmente responsables del britpop de inicios de los noventas.
PREVIOS.-
La banda venía de editar "The Queen is dead" con gran éxito tanto comercial como de críticas, pero problemas internos tanto entre miembros de la banda así como con su sello Rough Trade, tenían en incertibumbre permanente el futuro de la banda. Para el momento en que "Strangeways..." fue editado, la banda ya se había separado, sin embargo tuvo buena recepción en los medios y el público.
DISCO.-
Empezamos el disco con "A rush and a push and the land is ours", si bien los discos de los Smiths se han caracterizado por las ácidas letras de Morrissey y el uso de guitarras en su sonido, en este caso la canción es llevada por la melodía de la base rítmica por supuesto, mas los teclados le dan un aire ligero a esta canción de medio tiempo, pero sin la intervención de la guitarra. Definitivamente no mi primera elección para el inicio de un disco. "I started something I couldn't finish" le sigue y lo primero que escuchamos es el rasgueo bienvenido de Marr en su guitarra eléctrica brindando un sonido mucho mas fuerte a la canción, la cual seguiría a lo largo de toda su duración. "Death of a disco dancer" tiene su ritmo marcado prominentemente por el bajo, una suave y tierna performance vocal de Morrissey acompaña, asimismo el trabajo de batería en esta balada es remarcable, marcando los tiempos en forma adecuada. El tema sigue una marcha in-crescendo en los siguientes minutos acompañados por la banda en pleno mas trabajo de piano acentuado. Excelente canción. Ahora llegan los pegajosos coros y estribillos del single "Girlfriend in a coma", no perder de vista el trabajo de guitarra de Marr, no hay mucho que mas que decir en los demás dos minutos que le siguen.
"Stop me if you think you've heard this one before" tiene el sonido característico de los Smiths si es que han escuchado sus demás singles sabrán de lo que estoy hablando, particularmente no encuentro placer en el sonido de la batería demasiado ochentera de esta banda en su carrera (bueno, esta bien, eran los ochenta, pero no todos hacían lo mismo) y el solo de Marr al final es lo mejor del tema. "Last night I dreamt that somebody loved me" inicia con un par de minutos de acordes siniestros de piano con el fondo de ruidos ininteligibles que parecen sacados de alguna protesta callejera, que le dan paso a una emotiva, poderosa y excelente canción con la banda en pleno y Morrissey haciendo su mejor papel como vocero de una juventud inglesa desesperanzada de mitad de los ochenta. Excelente producción además que redondea una excelente canción. "Unhappy birthday" combina letras sobre muerte contrastándolo con un ritmo mucho mas alegre, no mucho mas que decir, suena a filler.
Imposible seguir mencionando un disco de esta banda sin hacer mayor mención de las letras, en el caso de "Paint a vulgar picture" se habla de la codicia extrema de los ejecutivos de las disqueras, que sin importar la muerte de su artista, no tienen mayores reparos en editar y re-re editar su catalogo en forma de "best of" o "greatest hits". Salvo el tema de la muerte, este se convirtió proféticamente en el caso de los Smiths, quienes han tenido mas cantidad de colecciones y recopilaciones que de discos originales, similar fenómeno se dá con otros grandes nombres de corta carrera como "Jimi Hendrix". Además, el trabajo de Marr es excelso, gran melodía, base rítmica que calza con la velocidad de la narración vocal, perfecto tema. Lamentablemete nos encontramos otro "filler" después de un gran cancion, es el turno de "Death at one's elbow", cuyas letras nos dicen muy muy poco, felizmente son solo dos minutos. "El disco finaliza con "I won't share you" delicadamente acompañada solo por guitarra acústica, un bajo eléctrico y las sentidas letras de Morrissey, un final digno.
No hablo de un disco perfecto encuentro hasta un par de temas que bajan el nivel del disco, pero no es un gran problema. En su mayoría tenemos grandes canciones de una banda que llegaba a su final habiendo madurado rápidamente en términos musicales, una buena producción y un disco que sin dificultades debería estar en todo aquel que desee entender la historia del pop inglés de los ochenta, porque este disco es uno de los mas importantes y logrados que se editaron por ese entonces.



